Nosotros que creamos a imagen y semejanza. Nosotros pulcros. Nosotros en los otros. Nosotros sin ganas y nosotros exponenciados. Nosotros creativos y nosotros bloqueados. Nosotros de máscara en carnaval, nosotros con lagaña. Nosotros en vela, nosotros a proa. Nosotros de primavera, nosotros fríos. Nosotros refinados. Nosotros antagónicos. Nosotros superlativos. Nosotros cambiantes. Nosotros como energía, no como nosotros. Nosotros porque, por suerte, no somos otros. Nosotros contentos. Nosotros cerrando. Nosotros (re)conociendo. Nosotros asustados y el nosotros que nos apabulla. Nosotros convencidos, fieles. Nosotros en perfume.
Nosotros extendidos. Nosotros en contra mano. Nosotros sin complicaciones. Nosotros cambiantes. Nosotros convencidos. Nosotros de carnada. Nosotros en paz. Nosotros dinámicos. Nosotros acá o allá, depende dónde elijamos. Nosotros en situación. Nosotros congruentes. Nosotros libres. Nosotros en el aire. Nosotros en conversación. Nosotros incomodándonos. Nosotros que llama. Nosotros que comparte. Nosotros decididos. Nosotros como manifiesto. Nosotros como pared de nube. Nosotros haciendo oídos sordos. Nosotros de plaza. Nosotros sencillos y sin ropa. Nosotros diplomáticos. Nosotros mirándonos mientras no nos podemos mirar. Nosotros necios y testarudos. Nosotros al frente. Nosotros honestos. Nosotros sin miedo. Nosotros eclécticos. Nosotros como tormenta. Nosotros juguetones, casi de infantes. Nosotros haciéndonos cargo. Nosotros haciendo el descargo. Nosotros en ciclos. Nosotros mareados. Nosotros encasillados. Nosotros por deporte. Nosotros por profesión. Nosotros anarquistas. Nosotros estancados. Nosotros en círculo. Nosotros contra la pared, una y otra vez. Nosotros distantes. Nosotros neuróticos. Nosotros en descanso. Nosotros al natural. Nosotros imaginado. Nosotros radiantes. Nosotros fácil. Nosotros siguiendo las reglas. Nosotros descalzos. Nosotros de viaje. Nosotros leyendo. Nosotros de radio. Nosotros de polvo de bibliotecas. Nosotros de terrazas y de estrellas. Nosotros multiplicados. Nosotros reflejados. Nosotros inherente a cada uno. Nosotros en decadencia. Nosotros histriónicos. Nosotros verborrágicos. Nosotros seguros.
Nosotros como nosotros.
“Nosotros” por no decir “yo”.
martes, 9 de noviembre de 2010
lunes, 18 de octubre de 2010
Si todo lo que nos estuvimos prohibiendo todo este tiempo estaba en la cabeza. Una barrera entre sensorial y física que nos aplastaba, nos oprimía. Eso que nos hace sentir que está mal, que le falta algo, que no deberíamos. Como si algo de todo esto se pudiera simplificar, empaquetar y guardar en un cajón. Junto con todas esas otras cosas que no queremos ver. Como si algo de todo esto pudiera impedirse, como si no fuera nato, como esos primeros treinta segundos que conocés a alguien y no sabés por qué pero te da una impresión. Toda esa imagen que nos preocupamos por mantener todo el tiempo puede caer en un minuto frente a alguien que en serio te está mirando. Fijo y a los ojos. Y ya dejan de importar todas las morales, los valores, los prejuicios. Dejás de lado un rato los problemas, los tirás al piso junto con tantas otras cosas y lo que puedan llegar a decir te va a interesar muy poco cuando vuelvas a tu casa y te des cuenta que es sólo una cuestión de regar.
lunes, 4 de octubre de 2010
tengo que dejar de hablar en "nosotros"
Como si fuera una entidad, como si tuviera algún tipo de peso. Ese nosotros inventado de quién sabe cuándo, y el que lo dijo por primera vez seguramente era un perverso. Como si el nosotros hubiera logrado alguna vez algo excepto pre nupciales y divorcios. Como si el nosotros pudiera más que el yo de cada uno, como si no se destrozase con un par de palabras o un par de miradas. Un nosotros sarcástico, inmaduro que no ve más allá. Un nosotros mentiroso, fraudulento que lo único que quiere hacer es engañarnos. Ese nosotros que sin parecerlo siempre está tramando algo atrás nuestro. Un nosotros digno de ser aplaudido por su grandeza idílica en los cuentos y escupido por sus bajezas en la calle. Ese nosotros de bar y de primavera, de comida en la boca y patos. Ese nosotros infantil, casi de globos de plaza. Un nosotros que intenta seguir a pesar de todo, un nosotros que se auto engaña. Ese nosotros pedorro que cuenta chistes y se queda dormido al rato. Ese nosotros que da ternura y a la vez asco. Ese nosotros que juramos que duele cuando no está y extrañamos; y a pesar de lo mucho que lo querramos de vuelta cuando llega sigue siendo la misma mierda de antes. Ese nosotros que juega al poeta y se hace el intelectual. Ese otro nosotros que nos atrapa por su simpleza e inocencia. Un nosotros soberbio que mira desde arriba a los otros nosotros como si fuera mejor. Es cuando el yo se hace chiquitito ante el imponente nosotros. Ese nosotros que no sabemos bien cómo manejar, que mejor dicho nos maneja a nosotros, nos termina dando una patada en el culo.
domingo, 3 de octubre de 2010
Errare humanum est
Lo gracioso y patético de esta situación es este momento. Es estar comiéndome la cabeza sola, cual una gran pelotuda. Saber que vos seguís con tu vida, con tu día a día tan divertido ni siquiera te ponés de mi lado ni un segundo. Seguramente ni siquiera pienses qué me pasa ni un minuto de tu puta existencia (que bien puta y bien merecida la tenés). Que de TODAS las personas a las que le comento la situación algo para opinar tienen, como siempre, somos todos en este mundo gran opinólogos de lo ajeno y no movemos el culo ni tres centímetros cuando se trata de algo nuestro. Soy totalmente conciente de que la cantidad de cosas que yo me maquino por segundo en la cabeza no te pasan a vos ni media vez cerca. Que no importa lo mucho que lo quiera verbalizar, no me va a salir claramente. Leo todo como si fuera una especie de acción-reacción, pero como si todo tuviera que serlo. Es muy loco pero no todo tiene que ser analizado seis veces como para que cobre sentido o tenga un fin o tenga un patrón o trates de encontrar una causalidad en las cosas. No todo tiene por qué leerse de atrás para adelante o viceversa, no todo es reversible. Todas las cosas obviamente pueden re-interpretarse a posteriori, eso está claro. No todo está para siempre, no siempre todos están para uno. Uno muchas veces no está para nada dentro de sí y muchas otras no sabe bien quién está dentro de uno.
Otras veces nos arrepentimos de cosas que hicimos, el 90% restante es de cosas que no. ¿Y por qué no me pregunto muchas veces? ¿Por qué no dar el paso? ¿Por qué no seguir adelante? Es el miedo ese que te paraliza los pies y te encalla en pleno cemento. Es ese callar en los momentos claves. Es clave superarlo, no importa lo que sea que nos retiene. Renegar de la posición fácil en la que nos movemos todos los días y estamos sumergidos. De esas poses que tenemos, de las maneras y las formas, que vida hay una sola y hay que bailar..
Otras veces nos arrepentimos de cosas que hicimos, el 90% restante es de cosas que no. ¿Y por qué no me pregunto muchas veces? ¿Por qué no dar el paso? ¿Por qué no seguir adelante? Es el miedo ese que te paraliza los pies y te encalla en pleno cemento. Es ese callar en los momentos claves. Es clave superarlo, no importa lo que sea que nos retiene. Renegar de la posición fácil en la que nos movemos todos los días y estamos sumergidos. De esas poses que tenemos, de las maneras y las formas, que vida hay una sola y hay que bailar..
jueves, 16 de septiembre de 2010
De reflexiones
Creo que, como todo en la vida, pasa por algo. Y no por usar la frase trillada por usarla, porque está ahí y porque es bastante cierta. Sino porque no importa en qué nos fijemos, desde lo más chiquito. Todo pero absolutamente todo te deja algo, bueno, malo, superlativo, desastroso; hasta inclusive me atrevería a decir neutro. Pero todo, desde una mirada, hasta lo que te lavás de la cara cuando volvés a tu casa. Las épocas de fiestas y las de no tanto, estar pasando un rato con alguien, escuchar música sola. Estar haciendo un millón de cosas y no poder concretar una, estar esperando al cambio sentada. Organizar tu semana o armar proyectos muy a futuro. Saber qué querés, estar tratando de darte cuenta o que esté en un nivel inconsciente. Enojarte las veces que sea necesario o encontrarte en la alegría del otro. Es poder pensar algo un día y contradecirse el otro, ¡que para eso estamos vivos caramba! Es encarar proyectos o quedarse en la estaticidad temporal, mirando cómo pasan las cosas; que de eso también se aprende. No sólo experimentando, sino también mirando. Sacar una sonrisa, un llanto, una reacción. Es compartir silencios que son muy necesarios, no tener ganas de callarte algo. Esas épocas que sos pura concentración, otras que los crucigramas se te arman en la cabeza junto a cosas del día. Conocer gente nueva, quedarte siempre con los mismos. Sentir que no te entregás a nada o que estás dando todo. De los momentos de ocio y de los de un poco más de presión. De los métodos, de las formas, del contenido, del argumento; siempre se saca algo.
Poder disfrutar de los éxitos juntos y bueno..saber que en camino también te vas a encontrar con algún que otro fracaso. Pero que no pese, o a lo sumo que no le haga sombra a todo el cariño. Que nunca está demás, que siempre es útil. Que si hay algo importante que nos llevamos todos los días a la cama es un beso.
Poder disfrutar de los éxitos juntos y bueno..saber que en camino también te vas a encontrar con algún que otro fracaso. Pero que no pese, o a lo sumo que no le haga sombra a todo el cariño. Que nunca está demás, que siempre es útil. Que si hay algo importante que nos llevamos todos los días a la cama es un beso.
lunes, 6 de septiembre de 2010
monopolio
No sé qué te hace pensar que sos impermeable a los mismos consejos que me das. Que no sos efímero, que no te vas a ir, que no se va a terminar, que siempre vas a estar para hacerme sentir mejor, que si te necesito vas a llegar, que nada cambia, que nadie cambia. No sé qué te hace pensar que tu arrogancia no lastima. Que tu falta de tacto ante ciertos temas me molesta. Que no seas capaz de diferenciar interlocutores.
Que me afecte a niveles estratosféricos todo, puede ser. Que esté más susceptible últimamente puede ser. Pero lo que no puede ser es que siga así esto. Que vos creas que de un sólo lado se da. Que vos sigas jugando a esto a expensas mía, no va más.
Que me afecte a niveles estratosféricos todo, puede ser. Que esté más susceptible últimamente puede ser. Pero lo que no puede ser es que siga así esto. Que vos creas que de un sólo lado se da. Que vos sigas jugando a esto a expensas mía, no va más.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)