lunes, 16 de agosto de 2010

"hoy estoy poética" se titula este

Todos casi siempre pasamos por ese momento o podemos identificar ese segundo donde dijimos "apa! es verdad..estoy hasta las pelotas con tal persona".
Y no es sólo cuando tratamos de resaltar sus defectos como cosas para limar, cuando leemos todo exactamente al revés, que nos deja colgadas es porque tiene otras cosas para hacer, que sacamos de la galera excusas tan pero tan pelotudas como "pasé a comprar alimento para mi tortuga, justo cerca de tu casa..es que ahí venden el mejor..", no es rebajarnos a esperar que mande un mensaje, ni que llegue a la fiesta, no es el momento en el que perdemos cualquier tipo de dignidad cuando le lloramos a cuanto hombre, mujer, androide se nos aparezca en el campo visual un día con unas copas demás, no es verlo en cada foto, cara, actitud patética y reticente de la pasividad constante. No es las veces que te sentís una enferma patológica digna de estar internada en el sector "violadoras" de la cárcel de mujeres -si es que existe alguno así- por todas las veces que entraste en su perfil. No es releer línea por línea para tratar de encontrar algo, una pista..bah..ni siquiera, para qué te mentís..buscás algo que te de un pie, te inventás algo que te de un pie. Das vuelta las frases y las acomodás a tu antojo, tratás de pensar qué letra en realidad quiso poner ahí pero tipeó mal. Pero no importa, seguís porque nunca es demasiado bajo. Es cuando creés ilusamente que va a venir, que una distancia no es importante. Cuando pensás cual niña ingenua de 12 años que va a llegar a tu puerta y te va a hacer una declaración de amor. O esas veces que ni siquiera estás pidiendo eso, estás necesitando un texto, un beso, un algo que te de la pauta de que se está poniendo los huevos donde van. Y la mayoría de las veces ni se acerca al plan ambicioso de la serenata: es pedir que hoy se acuerde de vos y lo veas. No te importa en qué contexto, con quiénes, qué van a estar haciendo, sólo verlo. Y como una pelotuda te figurás situaciones en tu cabeza que claramente nunca van a suceder. Leés una y otra vez las mismas frases, los mismos libros, ves las mismas fotos, pensás qué pensará él de tal cosa, deseás estar en todos esos lugares juntos, planeás de acá a dos meses como si no fueras de las que no tienen ni la más puta idea de lo que van a hacer el fin de semana o dónde está el labial. Ya volaste, ya fuiste y volviste en algunas ocasiones. Bombachas con volado, en serio? pensaste..dios santo! y ya ni te importa cómo pero lo querés en la cotidianidad de todo, en poder decir esto es mío, nuestro, tuyo, mío, casi mío, te lo robé. En hablar 25 horas por día como si fuese normal, en ver qué hace ese día y cómo arreglan para verse, en lo lindo que serían los bebés!
En bueno, creer que va a funcionar..
Enferma, como si no toda la recopilación de información hubiera bastado, hiciste las corroboraciones empíricas pertinentes y aún así te da todo negativo. Poniendo y sacando el margen de error, tratando de usar otros números; y no, siempre te da error. Es momento de que te des cuenta, pero tranquila te vas a decir y si no es este es el próximo.
Con cada persona es distinto, siempre el momento es otro. Con uno puede ser estar leyendo un mail en tu casa y no sabés muy bien cómo pero una angustia anónima te cierra la garganta y te ponés a llorar. O puede ser el día que sin haberlo dicho nunca antes en voz alta te surge, pero lo reformulás rápidamente en forma de pregunta..
Esperemos a ver cuál es el momento de ese.

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